EMIGRANTES INVISIBLES OFF

Alcalá de Henares

La esencia de la exposición “EMIGRANTES INVISIBLES. Españoles en EE. UU. (1868-1945)” condensada en una propuesta cápsula.

A partir de ilustraciones y fotografías significativas de la exposición original, EMIGRANTES INVISIBLES OFF muestra la fascinante historia colectiva que durante largo tiempo ha permanecido sumida en la invisibilidad.

Te invitamos a emprender rumbo a los Estados Unidos junto a los protagonistas de esta diáspora.

27 abril > 31 mayo 2022
Acceso libre
De lunes a viernes de 9 a 20h.

Claustro del Colegio de Málaga
Facultad de Filosofía y Letras – UAH
C/ Colegios, 2
Alcalá de Henares (Madrid)

#EmigrantesInvisiblesOFF

1

ADIÓS

En una época de gran convulsión, entre millones de otros europeos, ellos apenas eran una gota en el océano.

«Mi abuelo Adolfo es el del centro, con boina negra. Llegó en 1926 y trabajó de fogonero en Newark, Nueva Jersey. En cuatro años ahorró cuanto necesitaba para comprar casa y tierra en Galicia». Joe Losada

José Pose, natural de Carballo (La Coruña). Entró en Estados Unidos por la isla de Ellis, en el año 1907.

En 1923, Matilde Díaz llegó a Estados Unidos para reunirse con su esposo, Manuel Camacho.

El legado de aquellos inmigrantes españoles corre serio peligro de desaparecer. Los materiales, igual que los recuerdos, sufren el implacable paso del tiempo.

2

¡A TRABAJAR!

Llegaron y se extendieron por todo Estados Unidos en busca de oportunidades.

Exterior de taller y tienda de tabacos Las Musas, en Flatbush Avenue, Brooklyn, NY, c. 1915. Foto cedida por la familia Alonso-Sánchez.

«Según mis padres, las chicas de la foto son, de izquierda a derecha: Gabriela Jiménez, Teresa Hernández, María “algo” y María Antonia Jiménez, hermana de Gabriela. Están en Mountain View o en San Leandro, California, alrededor de 1920». David Salinero

«A mi padre, Gabriel Campos, todos en Mountain View [California] le llamaban El Zapatero en español. Incluso cuando no estaba en su tienda». Frank Campos

Inmigrantes procedentes de Valencia construyendo una carretera en New Britain, Connecticut, ca. 1920.

3

LIVING LA VIDA

En pocos años encontraron tiempo para divertirse, para reír, amar, soñar…

El asturiano Armando Menéndez filmó escenas cotidianas de su familia y compatriotas afincados en los barrios tabaqueros de Tampa, Florida. 1938

En Ulmer Park, Nueva York, se celebraban algunas de las fiestas y giras campestres más memorables de la colonia española. Año 1939. Foto cedida por la familia Cividanes.

«Abajo a la derecha, mi abuela Carmen Martín Henares. Arriba, creo, está mi tía Bella Martín Solis. La otra mujer debe de ser una amiga. En 1920 ya vivían en Monterey, California». Nicole Henares.

Los andaluces John Aguilar y Blas Sánchez Torres, afincados en Vacaville, California, tras su paso por Hawai. Foto cortesía de Mike Muñoz

Sus miradas, sus recuerdos, sus historias, sumadas al discurso narrativo que se hilvana en torno a ellas, nos permiten hoy contemplar una realidad quizás no tan lejana.

4

SE ORGANIZARON

Tejieron sus propias redes de identidad, de contacto, de apoyo mutuo.

La sección femenina de La Sociedad Española en South Saint Louis, Missouri, era conocida como el club de Las Colaboradoras. Foto cortesía de Lori Becker.

El Centro Asturiano de Tampa, Florida, fue cantera de grandes jugadores de béisbol. Figuras legendarias como Al López, Tino Martínez o Lou Piniella nacieron en el seno de familias inmigrantes.

El tradicional juego de la llave, muy popular en el noroeste español, llegó a los Estados Unidos con inmigrantes que sirvieron en fábricas metalúrgicas del medio oeste.

5

SOLIDARIDAD Y DISCORDIA

Con el estallido de la Guerra civil española, se posicionaron mayormente a favor de la democracia.

Simpatizantes del Comité Popular Democrático de Tampa, Florida, se manifiestan pidiendo el fin de la neutralidad estadounidense en la Guerra Civil Española. Año 1938.

Recuerdo de los festivales que Solidaridad Internacional Antifascista (SIA) organizaba para recaudar fondos a favor de la República en Canton, Ohio, 1937. Foto cedida por la familia Swank.

Dos inmigrantes españolas hacen un piquete frente a la tienda de ultramarinos Casa Moneo, pro franquista, en la calle 14 Oeste, en Manhattan, Nueva York. Año 1939.

Esta muestra busca el reconocimiento a nuestro pasado y la empatía hacia el fenómeno migratorio en general, y hacia el periplo norteamericano español, en particular.

6

MADE IN USA

Fulminado cualquier sueño de regresar a España, asimilaron la cultura y costumbres del país de acogida. Allí se quedaron.

Don García, el hijo del niño que, bandera en mano, hace de icono para la exposición “EMIGRANTES INVISIBLES. Españoles en EE. UU. (1868-1945)”, desempolva recuerdos con sus sobrinas Nancy y Marybeth en Arlington, Virginia.

El gallego Andrés Sánchez posa durante un entierro en un cementerio de Nueva York, en 1940. Foto cedida por Dolores Sánchez.

La mayoría de docentes y personal del Poza Institute of Languages and Business eran personas con el español como lengua materna. En 1941, el diario New York Evening Post dedicaba fantásticas palabras para este centro de estudios.

Lillian Alvarez Quelle sonríe en Tampa, año 1939. No es difícil imaginarse la sonrisa y el orgullo que sus padres, inmigrantes asturianos, lucieron el día de su graduación.

Gracias a la labor desempeñada por los comisarios de ambas muestras, James D Fernandez y Luis Argeo, descendientes y familiares de aquellos españoles emigrados permiten sumergirnos en su fascinante legado.

Emigrantes invisibles OFF ha sido organizada por la Fundación Consejo España – EE. UU., en colaboración con el Instituto Franklin – UAH, la Fundación General de la Universidad de Alcalá y el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales – UAH.

La muestra se inaugura en el marco de la celebración del VII Congreso Internacional de vínculos históricos entre España y Norteamérica. Movimientos migratorios y derechos humanos.